¿Necesitás ayuda con tu suscripción?
Conocé nuestros planes y disfrutá de El País sin límites.
Si ya sos suscriptor podés ingresar con tu usuario y contraseña.
Todo comenzó con una idea: crear una compañía que se basara en los valores de servicio al cliente. Kimberly-Clark dio sus primeros pasos hace ya 150 años, cuando cuatro jóvenes -John Kimberly, Charles Clark, Havilah Babcock y Frank Shattuck-, la fundaron apostando al cuidado de los empleados y de los consumidores pero, sobre todo, buscando cumplir un ideal: fabricar productos de la mejor calidad posible para sus clientes.
Hoy en día, un siglo y medio después, sigue cumpliendo con ese objetivo. Y es por eso que, en la celebración de su 150 aniversario de operación en el mundo, anunció una inversión de U$S 80 millones en Latinoamérica para los próximos 10 años. Con esto busca fortalecer su centro de innovación localizado en Brasil, desde donde la compañía investiga y desarrolla nuevos productos y prototipos que revolucionarán el cuidado personal en el futuro.
Desde su fundación, en octubre de 1872 en Neenah (Winsconsin), la compañía tiene la innovación en su ADN. Creando cinco de las ocho categorías de productos en las que compite, la historia de Kimberly-Clark se funde literalmente con la cronología de los artículos y hábitos de higiene personal más conocidos, siendo pionera en la producción de pañales para niños y adultos, papel higiénico en rollo, toallas de papel, pañuelos faciales, toallas femeninas y ropa interior desechable.
A inicios del siglo XX, Kimberly-Clark comenzó a evolucionar sus operaciones de una empresa de pulpa y papel a una empresa de cuidado personal a medida que introdujo marcas confiables tales como Kotex, Kleenex, Huggies y Depend, que ahora son parte de la vida diaria de mil millones de personas en todo el mundo.
El lanzamiento de la marca Kotex en 1920, por ejemplo, fue un momento fundamental, ya que Kimberly-Clark lanzó la categoría de higiene femenina moderna, con productos nuevos para el mundo, que también trajeron la promesa de nuevas oportunidades para las mujeres.
El 17 de julio de 1995, Kimberly-Clark anunció su decisión de unirse a Scott Paper Company en una operación tasada con el tiempo en US$ 9,4 mil millones. La nueva empresa, creada a partir de esta fusión, llegaría luego a ser la fábrica de papel de seda más grande del mundo y la segunda compañía más importante en los Estados Unidos de productos para el consumo doméstico y el cuidado personal.
Hoy en día, la compañía está compuesta por 45.000 personas y tienen una cartera global de marcas que ocupan el primer o segundo lugar en participación de mercado en 80 países. Desde la empresa expresaron que están “orgullosos de ser una compañía que ha cambiado el mundo con los productos y categorías esenciales inventadas por su gente”.
Kimberly-Clark es una compañía líder mundial, en este 2022 cumple 150 años de historia desarrollando productos esenciales para la salud, la higiene y el cuidado personal. Tiene la visión de brindar ‘un mejor cuidado, para un mundo mejor’, inspirados por un propósito.
Con este ideal en el horizonte, todas las decisiones de negocios de la compañía se basan en el cuidado y en la satisfacción de las necesidades más importantes de la sociedad, continuando un legado de innovaciones que son parte indispensable de la vida cotidiana de los consumidores en 175 países, en diferentes etapas de sus vidas.
Kimberly-Clark planea una inversión de U$S 80 millones en Latinoamérica en los próximos 10 años para fortalecer su centro de innovación localizado en Brasil.
El centro de innovación regional ubicado en dicho país permite integrar laboratorios con tecnología y equipos de última generación, que posibilitan la realización de análisis, comparaciones y el desarrollo de materiales, productos y procesos de fabricación.
Con esta estructura y un equipo de científicos que son los responsables de todas las innovaciones que Kimberly-Clark tiene en el mercado regional, se identifican allí las necesidades más urgentes de los consumidores y se desarrollan soluciones que permiten mejorar su vida día a día.
En este 2022, la compañía volvió a revolucionar el cuidado y la higiene personal al lanzar el primer protector diario con indicador de pH, desarrollado en América Latina, en este Centro de Innovación.
“Durante los últimos tres años, hemos invertido US$ 300 millones en infraestructura de nuestras plantas y tecnologías para acelerar la innovación, desarrollando productos que brinden un mejor cuidado a los consumidores al satisfacer sus necesidades más urgentes. Por eso hoy, estamos confirmando que para los próximos 10 años invertiremos 80 millones de dólares para que -a través de nuestro centro de innovación situado en Brasil- potenciemos las capacidades, el talento y los procesos para acelerar la innovación de nuestros productos en la región y exportarlos al mundo. Queremos que nuestras marcas brinden un mejor cuidado para cada ocasión y revolucionen el cuidado personal en el futuro”, comenta Gonzalo Uribe, presidente de Kimberly-Clark para Latinoamérica.
Ahora bien, ¿por qué en este continente? De acuerdo a la compañía, América Latina “está brindando soluciones fundamentales hacia las metas globales de la compañía”. Hoy son más de 10.000 empleados que trabajan con la mente puesta en la innovación y con el consumidor en el centro.
En este continente lleva más de 60 años desarrollando productos esenciales para la higiene y la dignidad humana, a través de 13 marcas icónicas y líderes en su categoría en todos los mercados.
Actualmente, está presente en 17 países de la región, con 14 fábricas activas, 14 centros de distribución, 15 oficinas y más de 10.000 empleados. Una historia que comienza a escribirse en 1960, con el inicio de operaciones en Panamá, apenas cinco años después del inicio de operaciones en México y Reino Unido.
Poco después, en 1964, Kimberly-Clark inicia operaciones en Puerto Rico, El Salvador, Costa Rica, Honduras y Guatemala, a través de la marca Scott, siendo Colombia el último país latinoamericano en iniciar operaciones en la década de los 60, en 1968.
Durante la década de 1990, específicamente entre 1992 y 1998, fue el turno de iniciar operaciones en países como Argentina, Chile, Ecuador, Perú, Brasil y Bolivia.
En Uruguay estamos presentes desde comienzos de la década de los noventa, con un equipo de colaboradores a través de los cuales comercializamos todas nuestras marcas.
¿Con qué marcas está presente? En Cuidado de bebes y niños: Huggies (Pañales de niños, Wipes, Little Swimmers, Pull Ups) y Goodnites. En lo que respecta a productos femeninos: Kotex y Mimosa. Cuidado para adultos Plenitud, Plenitud Femme. Por último, en el área familia: Scott.
La compañía considera que una de sus principales virtudes es “poner siempre el foco en los consumidores”. Día a día, sus trabajadores y equipos se centran en “innovar, colocando siempre por delante las necesidades de los clientes y consumidores”. Buscan, continuamente, desarrollar los “mejores productos y soluciones y así lograr un mejor cuidado para un mundo mejor”.
Un ejemplo de esto es el cambio que le dimos a la comunicación con la campaña de “Te bancamos bebé”, donde le hablan directamente al usuario, y buscan ser con las familias un equipo, ser su aliado en este momento de sus vidas.
No solo busca contribuir en la sociedad a través de sus productos, sino también con diferentes programas. En este 2022, por un lado, celebra las mejoras realizadas en el acceso a saneamiento y agua limpia para más de 11 millones de personas en 15 países de América Latina a través del programa “Baños Cambian Vidas”.
Además, expandió de la iniciativa “Un Abrazo Para Cada Bebé”, que desde 2019 apoya los programas de Desarrollo Infantil Temprano de Unicef en 15 países de América Latina y el Caribe. De esta forma, Kimberly-Clark ayudó directamente a cerca de 3 millones de personas (1,5 millones de niños, alrededor de 1,2 millones de padres, madres y cuidadores y 33.000 profesionales involucrados).
En tanto, a través de la iniciativa “Ella Puede”, la compañía ha impactado positivamente la vida de 4 millones de niñas y mujeres, con iniciativas a favor de la salud menstrual. Solo entre 2020 y 2021, Kotex donó más de 10 millones de unidades de productos de higiene menstrual en acciones en alianzas regionales y locales, con organizaciones como Cruz Roja, Banco de Alimentos y Plan Internacional.
“Buscamos un crecimiento sostenible y de largo plazo. América Latina está brindando soluciones fundamentales hacia las metas globales de la compañía para 2030. En ese sentido, destacamos los programas sociales que hemos desarrollado en la región a través de nuestras marcas, las inversiones en eficiencia energética y gestión de los recursos hídricos en las plantas, así como innovaciones enfocadas a la reducción del plástico en nuestros productos y paquetes. Seguiremos invirtiendo en el negocio, para priorizar un crecimiento que no solo sea rentable, sino sostenible”, concluye Uribe.
Creemos que estás usando un bloqueador de anuncios y queremos decirte que la publicidad es una de nuestras formas de generar ingresos para hacer periodismo
Generalmente, se encuentra en la esquina superior derecha de la pantalla. Es posible que tengas más de un bloqueador de anuncios instalado.
Es posible que tengas que seleccionar una opción en un menú o hacer clic en un botón.