Un acercamiento: ¿qué es el pueblo?

2023-03-16 17:01:18 By : Mr. Jonny yu

            En los últimos años, el concepto de “pueblo” es utilizado por distintas fuerzas políticas y dirigentes. Inclusive, en el lenguaje oficial, el Presidente de la República y funcionarios de alto nivel, se  refieren al pueblo como la fuerza que hace posible las grandes transformaciones de México.

            Sin embargo, el contenido del concepto y su significado raramente se hace explícito, con lo cual se llega a la conclusión de que lo que es pueblo para algunos, es anti-pueblo para otros. Rigurosamente, no hay una definición de pueblo en México, aplicando las reglas que  establece un método elemental de las definiciones,  mucho menos aquel que ha sido denominado como  el de “género” y “diferencias específicas”.

En consecuencia, es importante, desde el  punto de vista teórico, ideológico y político, contribuir a la comprensión del concepto de pueblo, relacionándolo  con las circunstancias históricas en que se ha utilizado y como proceso en el cual se muestra al pueblo  en lo que  ha sido, lo que representa y lo que puede  esperarse de él.

En  principio, en la historia de la política y la democracia, en Grecia, los esclavos no eran una parte del pueblo, eran “cosas” a las que se podía maltratar y matar,  como hechos que se justificaban a nombre del  pueblo. Los esclavistas no eran el pueblo, sino  la encarnación viva de los semi-dioses y de la  democracia.

Llegaron después los terratenientes, los dueños de tierras y de hombres y mujeres, para  quienes la religión hizo del sufrimiento una  virtud para ganar la “gloria” y “la vida eterna”. Al pueblo correspondió la condición  de “peones  acasillados”  y de indios.

En la Guerra de Independencia de México,  el pueblo insurgente, indios, mestizos, negros y mulatos,  tapaban la “boca”  de los cañones realistas con su  sombrero, creyendo que sería suficiente para evitar  el disparo, por gracia de la Virgen de Guadalupe. A pesar de la tragedia, la Independencia se logró, pero creó las condiciones para que México perdiera  una guerra con los Estados Unidos y la mitad de su territorio.

En aquel proceso, el pueblo  siguió vivo en todo el periodo de Reforma, el Segundo Imperio y la Guerra contra Francia. Los que continuaron y murieron por la República y Juárez, fueron los campesinos y los indios como parte del pueblo. Ese ejército popular, derrotó a Maximiliano y sus seguidores  e hizo posible la organización de un país diseñado en la Constitución de 1857.

Después, llegó la Revolución Mexicana con un millón de muertos del pueblo, que hizo  posible la entrega de la tierra a los campesinos,  el reconocimiento y aplicación de los derechos obreros, la participación de los indigenas con derechos iguales a todos los mexicanos, la educación y los derechos a la  vida, el trabajo, la justicia y el bienestar del pueblo. Todo muy merecido pero la lucha debía continuar.

Los ideales de la Revolución fueron traicionados, abandonada su creación original, el ejido, en tanto que las conquistas  sociales fueron privatizadas  y la democracia devino en el poder del mercado, mediante la manipulación y la mentira.

Hoy, en el campo, el pueblo esta envejecido, con sus ejidatarios rentando sus parcelas, los comuneros, los jornaleros agrícolas, las mujeres sembradoras, los que se van de migrantes, los ancianos y los enfermos, los jóvenes desempleados y las madres solteras jefas de fammilia.   En las ciudades, los asalariados, los que se  ocupan informalmente,  los empleados de gobierno,  los que viven  en asentamientos irregulares, en fin, todos aquellos  que tienen  un futuro incierto.

La sociedad  como un todo no es igual a pueblo, particularmente en las sociedades  divididas y contradictorias. En los siglos  XIX  y XX, la  sociedad fue analizada en la perspectiva teórica y metodológica del marxismo, estableciendo que su estructura básica estaba integrada por la burguesía, el proletariado y los campesinos,  como clases dominantes y dominadas. Las clases sociales dominadas, explotadas, como clases sociales mayoritarias estaban identificadas con el pueblo, eran el pueblo.

A pesar de todo, la realidad  es necia y el pueblo sigue vivo, compuesto por los sectores mayoritarios y menos favorecidos del desarrollo que lo hacen  posible. Por eso, con el orgullo y la certeza  de que no hay nada más grande que la energía popular para sostener a México, dotándolo de vida, dinamismo y grandeza. Por eso la importancia del análisis social, de la identificación precisa de lo que tanto se dice del pueblo.