Friday 10 Mar 2023 | Actualizado a 08:59 AM
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La policía señaló que en su carrera es el tercer nacimiento en el que participa; la condecoración la impulsa a continuar trabajando por la sociedad, como lo hace desde hace 25 años.
La policía Villazante recibió el apoyo de su familia. Foto: Pedro Luna.
La Paz / 9 de marzo de 2023 / 20:49
El orgullo llena la Estación Policial Integral (EPI) Munaypata. Dos de sus uniformados, la suboficial mayor Gladis Villazante y el sargento mayor Modesto Apaza recibieron una condecoración por uno de los logros que más felices los hace, ayudar a traer a un bebé al mundo en su patrulla.
Ambos recibieron la medalla Orden de la Policía Boliviana al Mérito en el grado de Oficial, otorgada por el comandante de la Policía, general mayor Álvaro Álvarez.
“El reconocimiento de la Policía Boliviana, de más de 36.000 hombres y mujeres, a la señora suboficial y al conductor del vehículo que han tomado una decisión, como lo hacemos recurrentemente, decisiones en corto tiempo, de traer una vida a este mundo por el trabajo de parto que estaba en proceso y muy avanzado”, dijo Álvarez.
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Villazante no pudo ocultar su emoción. Es la tercera vez que participa de un alumbramiento cumpliendo funciones en la institución.
“Me siento feliz y agradecida al alto mando policial porque con el incentivo que recibe un funcionario policial le da más ganas de continuar capacitándose y trabajar en bien de la ciudadanía”, dijo Villazante.
Su camarada, el sargento Apaza, contó que la condecoración es una alegría para toda su familia, puesto que su labor es sacrificada al tener que estar fuera de casa por turnos de 48 horas sin poder ver a sus seres queridos. Sin embargo, le empuja su vocación de servicio.
“Mis hijos me han llamado y me han felicitado. Es muy satisfactorio, pero el trabajo es así y estamos dispuestos a ayudar a todas las personas”, dijo Apaza a La Razón.
El nacimiento agarró por sorpresa a ambos funcionarios policiales. A la altura de la Terminal de Buses, en la avenida Armentia de La Paz, tuvieron que improvisar una camilla en la patrulla para la mamá y al poco tiempo se escuchó el llanto del neonato.
“Fue sorprendente porque yo estaba enfocado en llevar a la señora al (hospital) Materno Infantil, cuando de repente escucho el nacimiento del bebé; no había pañales, entonces hemos tenido que usar la chamarra de su padre y con eso abrigamos al bebé y llegamos al hospital”, explicó Apaza.
Villazante señaló que lleva 25 años en la institución del orden y como sucede allí, sus labores son cambiantes y le obligan a estar a la altura de nuevos desafíos. Antes de estar en la EPI Munaypata trabajó en la división Homicidios, de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de El Alto, donde el trabajo era distinto, puesto que su labor era de levantar cadáveres a diferencia del trabajo de recibir una nueva vida.
“Antes estaba en la FELCC de El Alto, trabajábamos en el levantamiento de cadáveres, pero hace poco me han destinado a la EPI Munaypata Max Paredes y se ha presentado el caso y hemos tenido que atender con lo que sabemos”, dijo la funcionaria.
Villazante explicó que anteriormente y con su uniforme ya había participado de otros nacimientos en la ciudad de El Alto.
“Es el tercer nacimiento en mi carrera policial; el primero ha sido de una señora que estaba caminando por la avenida Panorámica y en plena banca se ha echado y ha dado a luz en ese lugar, le presté los primeros auxilios, llegó bomberos y se la llevo. La segunda vez fue cuando una persona estaba llevando a su esposa al materno y la señora dio a luz dentro del vehículo ahí también asistí”, contó la uniformada.
Su última hazaña fue el martes, en La Paz, el bebé nació en la patrulla. Es un niño que goza de buena salud, al igual que su mamá, en el hospital Materno Infantil informaron que el niño nació con un peso de 3.800 gramos.
Todavía hay quienes visitan la tumba del músico, comunicador y líder de Condepa, Carlos Palenque. Sus fieles creen que el país hubiera tenido un mejor destino si alcanzaba la presidencia, que era uno de los objetivos del compadre.
La tumba de Carlos Palenque, este miércoles se cumplen 26 años de su partida. Foto: Rodwy Cazón.
La Paz / 8 de marzo de 2023 / 19:37
El reloj marcaba las 08.00 y el Cementerio General de La Paz abría sus puertas. Este miércoles era un día especial, un 8 de marzo hace 26 años falleció el músico, comunicador y político Carlos Palenque Avilés.
Sin embargo, muy diferente a aquel panorama multitudinario del día de su entierro, esta jornada el compadre, como le decían con cariño, fue visitado solo por algunas personas que no olvidan su paso por este mundo y la sonrisa que regaló a decenas de personas.
La Razón llegó hasta la tumba de Palenque, un sitio que cuentan, no abastecía para la cantidad de flores que dejaban a poco del fallecimiento del compadre.
De un árbol cuelga una vieja bandera de su partido político Conciencia de Patria (Condepa), decenas de floreros acompañan su sarcófago, unos con flores casi frescas y otros con flores secas por el clima.
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A media mañana llegó una mujer de pollera, Brígida Ajata. Ella viajó desde la ciudad de Oruro exclusivamente para visitar la tumba de Palenque y vender un poco de artesanía; se llevó una sorpresa cuando se enteró que era la primera persona en visitarlo.
“Acabo de llegar de El Alto y lo primero que quise es venir a visitar a nuestro querido compadre. He traído llaveros con la imagen del compadre, soy artesana en la ciudad de Oruro y justamente hemos sacado llaveros de peltre en homenaje al compadre Palenque”, dijo Ajata quien llegó con la idea de vender su mercadería a los asistentes, pero, no llegaban más personas al lugar.
Ajata señaló que tres a cuatro veces llega a La Paz y en cada oportunidad visita fielmente la tumba del compadre Palenque.
Al poco tiempo llegó al nicho Virginia Huanca, hizo la señal de la cruz y elevó una oración. Antes de abandonar el lugar contó que cuando tenía 13 años, junto a su madre, observaban el programa de televisión del extinto Carlos Palenque, a quien visita cuando necesita un favor.
“He venido a pedirle un favor no solamente para mí, es para mi hermana, él ya sabe, él conoce de cada uno de nosotros, sabe cuál es nuestro problema por eso he venido”, explicó Huanca.
La mujer recordó que cuando era adolescente, junto a su madre, después de la muerte del compadre asistieron a su entierro. No lograron despedirse porque la multitud era inmensa y llegar hasta su última morada era casi imposible; desde entonces visita periódicamente la tumba para contarle sus tristezas y alegrías.
Santos Ríos fue a visitar los restos mortales de un ser querido y ocasionalmente se acercó a la tumba del compadre, donde elevó una oración y le pidió que siga ayudando a los pobres desde el otro mundo.
“Vengo a rezar. Le tengo harta fe al compadre, vengo a rezar y siempre me ayuda; me va bien y siempre pido para sus hijos para toda su familia. También pido para que ayude a la gente pobre y los enfermos, pido para que nos ayude con su alma bendita”, dijo Ríos.
La mañana transcurría y la gente se acercaba a rendir un homenaje al extinto comunicador. Ketty, quien guardó su apellido en reserva, resaltó la labor de Palenque en los medios de comunicación, que hasta ese entonces era de poco acceso para el grueso de la población.
“Ha incursionado en la televisión a las personas; ayudó mucho a la gente y raro que esté así su tumba porque siempre sabe tener muchas flores. Parece que se han olvidado, lo que más recuerdo de su Tribuna Libre fue lo que ayudaba a la gente pobre”, señaló.
La muerte del compadre Palenque agarró por sorpresa a la población. Fue un sábado. Las decenas de personas que ayudó con el brazo social de la Tribuna Libre, además de su familia y amigos expresaron pronto el dolor de su partida.
El día del entierro el Cementerio General no daba más abasto para las personas que deseaban darle el último adiós, contó la exmaestra mayor del Mercado de las Flores, Natalia Mendoza.
“Cuando se ha enterrado había mucha gente. Casi hasta la puerta lo sacan, tenía muchos seguidores, querían entrar tras de él para despedirse, mucha gente ha entrado para enterrarlo, ese día ha faltado flores para vender había mucha demanda”, recordó la comerciante, quien conoció en persona a Palenque.
A 26 años de su partida, muchas personas todavía visitan la tumba del músico, comunicador y líder de Condepa, Carlos Palenque. Quienes visitan su última morada creen que el país hubiera tenido un mejor destino si alcanzaba la presidencia; que era uno de los objetivos del compadre.
El municipio celebra este lunes 6 de marzo 38 años de su creación.
Organizaciones sociales son parte de los festejos por el 38 aniversario de El Alto.
La Paz / 4 de marzo de 2023 / 06:57
Fieles a su hábito, miles de ciudadanos llegaron ayer antes de la hora prevista al desfile organizado por la Alcaldía de El Alto, en la avenida 6 de Marzo, que representa para los alteños la fecha más importante por la conmemoración de un nuevo aniversario, el 38.
El programa señalaba a las 07.00 como hora del inicio del Desfile Cívico Militar y Policial, sin embargo, dos horas antes los dirigentes y sus bases se acomodaban con sus estandartes a lo largo de la avenida. El punto de partida estaba fijado en el Regimiento Ingavi, lugar al que se sumaban cientos de personas con el paso de los minutos.
El Alto pasó de ser un municipio secundario a la capital paceña a convertirse en la segunda ciudad más habitada del país. Este viernes, el desfile congregó a centenares de personas, unas en el palco como autoridades, otras en medio de las marchas con sus organizaciones y más observando el espectáculo y aprovechándolo como una fuente de ingresos.
A la celebración del 38 aniversario se unieron autoridades del Gobierno. A las 07.30 llegaron el presidente Luis Arce y el vicepresidente David Choquehuanca, quienes participaron de una ceremonia ancestral. Luego, junto a la alcaldesa, Eva Copa, encabezaron la caminata rumbo al palco oficial instalado entre las calles 3 y 4 de la avenida 6 de Marzo.
Una brisa fría acompañaba las primeras horas de la mañana y, pese a ello, los vecinos de la urbe alteña permanecieron firmes esperando su turno para el ingreso al desfile y así demostrar su cariño y agradecimiento al municipio que los cobija. En las cuadras de recorrido destacó el civismo. Los cantos de los himnos, la música autóctona y hasta un despliegue de talento de uniformados de Bomberos y artesanos marcaron las marchas frente a las decenas de personas que se reunieron para apreciar el desfile.
Después de concluir el recorrido, los asistentes buscaban un tradicional fresco de k´isa para saciar la sed o un delicioso fiambre, que para los alteños es la comida al paso infaltable. Ninguno de estos faltó, las vendedoras estuvieron prestas para atender a la población.
LA RAZÓN conversó con vecinos que participaron de la actividad. Uno de ellos fue Mario Callizaya, quien vive en la zona Alto Lima desde 1999 y fue testigo de la transformación de su ciudad.
“Desde aquel tiempo hasta esta fecha, la ciudad de El Alto ha crecido pujantemente, ha empezado a desarrollar de lo que era en ese entonces la 16 de Julio, la Ceja y ahora los distritos más grandes están en el sector Sur y Norte. Vemos con satisfacción que nuestra ciudad está creciendo constantemente”.
Callizaya es dirigente de los trabajadores por cuenta propia, afiliados a la Central Obrera Regional (COR) de El Alto. Considera que por su crecimiento poblacional, El Alto necesita mejoramiento de la infraestructura pública, es decir, calles, avenidas y áreas de recreación para los niños y jóvenes.
Álex Morales, dirigente del magisterio urbano de El Alto, es vecino por más de 50 años y comparte el criterio de una búsqueda de mejora. Cree que el progreso debe ir acompañado de una dirigencia vecinal que tenga ese propósito y no se sirva de los vecinos para conseguir apetitos personales.
“Hay que levantar en El Alto las banderas de la independencia política y sindical frente a cualquier gobierno de turno nacional y departamental; de esa manera nos vamos a hacer respetar como era antes. Hoy en día, El Alto está abandonado, las calles un desastre, la basura galopa, la inseguridad ciudadana está a la orden del día”.
Marleny Quispe es vecina de la zona Mercurio y es una de las centenares de trabajadoras del aseo urbano. Para cumplir con el servicio al municipio, se despierta a las 04.30, cuando otros todavía duermen. Ella considera que la población está en proceso de aprendizaje. Ve urgente que cambie sus hábitos en cuanto a la disposición de los desechos sólidos para facilitar el trabajo de sus compañeros y, por lo tanto, mantener una ciudad limpia.
“Les falta a los vecinos educación en el área de limpieza porque la gente bota mucha basura. Tenemos que ser bien aseados, todos los días levantamos toneladas y toneladas de basura, pero después de todo es bonito vivir en El Alto”, dijo, tras desfilar con su escoba en manos, cual si fuera su arma.
El vecino Franklin Troche contó que en sus inicios El Alto era un inmenso “pajonal” que ahora está colmado de edificios y vehículos, cuando en la década de los 60 eran escasos los inmuebles.
“Vivo en esta ciudad desde 1965, cuando Ciudad Satélite era la única urbanización. Recuerdo que había quioscos del Bolívar y Strongest en la entrada de la Ceja, por ahí pasaba el tren. Después era un pajonal El Alto, se ha ido superando y la gente se ha ido expandiendo al extremo de que es la segunda ciudad más poblada de Bolivia”, relató a LA RAZÓN.
Yolanda Romero es una comerciante que madruga para preparar su material de trabajo, vale decir, su carrito, sillas y la infaltable ch’iwiña (sombrilla) con lo que sale a ofrecer fresco hervido.
“Los de El Alto siempre somos bien trabajadores; yo despierto a las tres o cuatro de la mañana para preparar y vendo en cualquier ladito para ganar un poco. No solo vendo fresco sino lo que haya, ensaladita de fruta o comida, lo que se pueda hacer según a la ocasión, hay que llevar el pan a la casa”. Romero agregó que las debilidades de El Alto son la infraestructura vial, seguridad, áreas de recreación y ordenamiento del transporte, toda vez que son muy pocos los choferes que respetan sus rutas y recorridos.
Las autoridades se comprometieron a escuchar a los vecinos, la amplia población de El Alto que espera con ansias el Censo que refleje su evidente amplio crecimiento. Los aplausos del desfile fueron también gritos de protesta en múltiples ocasiones, por parte de la gente del municipio, orgullosa de su lucha y esperanza de progreso y mayores oportunidades.
Una brisa fría acompañaba las primeras horas de la mañana y pese a ello, los vecinos de El Alto permanecieron firmes esperando su turno para el ingreso al desfile y así demostrar su cariño y agradecimiento al municipio que los cobija.
El desfile se realizó en la avenida 6 de Marzo. Foto: APG.
La Paz / 3 de marzo de 2023 / 20:53
Fieles a su hábito, miles de ciudadanos alteños llegaron antes de la hora prevista al desfile organizado por la Alcaldía de El Alto, en la avenida 6 de Marzo, que representa para los alteños la fecha más importante por la conmemoración de un nuevo aniversario, el 38 en esta gestión.
El programa señalaba a las 07.00 como hora del inicio del Desfile Cívico Militar y Policial, sin embargo, dos horas antes los dirigentes y sus bases se acomodaban con sus estandartes a lo largo de la avenida. El punto de partida estaba fijado en el Regimiento Ingavi, lugar al que se sumaban cientos de personas con el paso de los minutos.
El Alto pasó de ser un municipio secundario a la capital paceña a convertirse en la segunda ciudad más habitada del país. Este viernes el desfile congregó a centenares de personas, unas en el palco como autoridades, otras en medio de las marchas con sus organizaciones y más observando el espectáculo y aprovechándolo como una fuente de ingresos.
Lea también: Tradición y arte abren las fiestas por el aniversario de El Alto.
A la celebración del 38 aniversario se unieron autoridades del Gobierno. A las 07.30 llegaron el presidente Luis Arce y el vicepresidente David Choquehuanca, quienes participaron de una ceremonia ancestral. Luego, junto a la alcaldesa Eva Copa, encabezaron la caminata rumbo al palco oficial instalado entre las calles 3 y 4 de la avenida 6 de Marzo.
Una brisa fría acompañaba las primeras horas de la mañana y pese a ello, los vecinos de la urbe alteña permanecieron firmes esperando su turno para el ingreso al desfile y así demostrar su cariño y agradecimiento al municipio que los cobija.
En las cuadras de recorrido destacó el civismo. Los cantos de los himnos, la música autóctona y hasta un despliegue de talento de uniformados de Bomberos y artesanos marcaron las marchas frente a las decenas de personas que se reunieron para apreciar el desfile.
Después de concluir el recorrido, los asistentes buscaban un tradicional fresco de k´isa para saciar la sed o un delicioso fiambre, que para los alteños es la comida al paso infaltable. Ninguno de estos faltó, las vendedoras estuvieron prestas para atender a la población.
La Razón conversó con vecinos que participaron de la actividad. Uno de ellos fue Mario Callizaya, quien vive en la zona Alto Lima desde 1999 y fue testigo de la transformación de su ciudad.
“Desde aquel tiempo hasta esta fecha la ciudad de El Alto ha crecido pujantemente, ha empezado a desarrollar de lo que era en ese entonces la 16 de Julio, la Ceja y ahora los distritos más grandes están en el sector Sur y Norte. Vemos con satisfacción que nuestra ciudad está creciendo constantemente”, dijo.
Callizaya es dirigente de los trabajadores por cuenta propia afiliados a la Central Obrera Regional (COR) de El Alto. Considera que por su crecimiento poblacional, El Alto necesita mejoramiento de la infraestructura pública, es decir, calles, avenidas y áreas de recreación para los niños y jóvenes.
Álex Morales, dirigente del magisterio urbano de El Alto, es vecino por más de 50 años y comparte el criterio de una búsqueda de mejora. Cree que el progreso debe ir acompañado de una dirigencia vecinal que tenga ese propósito y no se sirva de los vecinos para conseguir apetitos personales.
“Hay que levantar en El Alto las banderas de la independencia política y sindical frente a cualquier gobierno de turno nacional y departamental; de esa manera nos vamos a hacer respetar como era antes. Hoy en día El Alto está abandonado, las calles un desastre, la basura galopa, la inseguridad ciudadana está a la orden del día”, señaló a La Razón.
Marleny Quispe es vecina de la zona Mercurio y es una de las centenares de trabajadoras del aseo urbano. Para cumplir con el servicio al municipio, se despierta a las 04.30, cuando otros todavía duermen.
La trabajadora considera que la población está en proceso de aprendizaje. Ve urgente que cambie sus hábitos en cuanto a la disposición de los desechos sólidos para facilitar el trabajo de sus compañeros y, por lo tanto, mantener una ciudad limpia.
“Les falta a los vecinos mucha educación en el área de limpieza porque la gente bota mucha basura. Tenemos que ser bien aseados, todos los días levantamos toneladas y toneladas de basura, pero después de todo es bonito vivir en El Alto”, dijo, tras desfilar con su escoba en manos, cual si fuera su arma.
El vecino Franklin Troche contó que en sus inicios El Alto era un inmenso “pajonal” que ahora está colmado de edificios y vehículos, cuando en la década de los 60 eran escasos los inmuebles.
“Vivo en esta ciudad desde 1965, cuando Ciudad Satélite era la única urbanización. Recuerdo que había quioscos del Bolívar y Strongest en la entrada de la Ceja, por ahí pasaba el tren. Después era un pajonal El Alto, se ha ido superando y la gente se ha ido expandiendo al extremo de que es la segunda ciudad más poblada de Bolivia”, relató a La Razón.
Yolanda Romero es una comerciante que madruga para preparar su material de trabajo, vale decir su carrito, sillas y la infaltable ch’iwiña (sombrilla) con lo que sale a ofrecer fresco hervido.
“Los de El Alto siempre somos bien trabajadores; yo despierto a las tres o cuatro de la mañana para preparar y vendo en cualquier ladito para ganar un poco. No solo vendo fresco sino lo que haya, ensaladita de fruta o comida, lo que se pueda hacer según a la ocasión, hay que llevar el pan a la casa”, explicó.
Romero agregó que las debilidades de El Alto son la infraestructura vial, seguridad, áreas de recreación y ordenamiento del transporte, toda vez que son muy pocos los choferes que respetan sus rutas y recorridos.
Las autoridades se comprometieron a escuchar a los vecinos, la amplia población de El Alto que espera con ansias el Censo que refleje su evidente amplio crecimiento. Los aplausos del desfile fueron también gritos de protesta en múltiples ocasiones, por parte de la gente del municipio, orgullosa de su lucha y esperanza de progreso y mayores oportunidades.
El Juez Décimo Quinto de Sentencia Penal de La Paz dictó el fallo de tres años de reclusión para una mujer que comercializaba derivados de animal de fauna silvestre; en 2022, Pofoma registró 12 casos de esa naturaleza.
La sentencia fue de tres años de cárcel. Foto: FGE.
La Paz / 2 de marzo de 2023 / 19:49
Acusada de comercializar grasa de tortuga, una mujer es la primera sentenciada en delitos contra los animales en esta gestión. Recibió una condena de tres años de cárcel por transgredir la Ley 133, que prohíbe la venta de derivados de animales de fauna silvestre.
“El martes, en horas de la tarde, se ha logrado la condena de una persona que estaba comercializando derivados de fauna silvestre. Ella fue aprehendida el 8 de septiembre en posesión de grasa de peta (tortuga), en ese sentido, ha sido puesta a disposición de la Fiscalía y se ha logrado una condena de tres años”, explicó a La Razón el director nacional de la Policía Forestal y Preservación del Medio Ambiente (Pofoma), coronel Alberto Cárdenas.
La sentencia de tres años de cárcel emitida por el Juez Décimo Quinto de Sentencia Penal de La Paz sienta un precedente para que otras personas se abstengan de comercializar con derivados de animales de fauna silvestre.
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“Con esto queremos concienciar a la población, a esas personas que están comercializando con vida silvestre, de que los animales no les pertenecen”, enfatizó Cárdenas.
El jefe policial añadió que las acciones conjuntas entre los ministerios de Gobierno, de Medio Ambiente y Pofoma continuarán. El objetivo es disminuir y erradicar la venta de animales silvestres o sus derivados, que en muchos casos son ofrecidos en calidad de artesanías en poblaciones cercanas a los sectores tropicales del territorio.
En 2022, la Policía Forestal registró 12 casos de comercialización de derivados de fauna silvestre producto de la cacería. Uno de ellos llegó hasta instancias judiciales, donde se emitió la sentencia de tres años de reclusión.
La sanción de personas inescrupulosas que lucran con los animales es parte de las acciones de Pofoma, empero, no es la única. Al margen de los constantes operativos se trabaja en acciones que logren prevenir este tipo de ilícitos.
Este viernes, en el Día Mundial de la Vida Silvestre, se inaugurará un mural con imágenes de animales y mensajes de concienciación en la Terminal de Buses de La Paz.
“Los animales silvestres sienten y tienen derechos”, “Traficarlos y transportarlos es un delito, ayúdanos a denunciar”, son algunas leyendas escritas en el mural, ubicado al ingreso principal.
El objetivo del mural, según el director de la Entidad Descentralizada Municipal Terminal de Buses, Américo Gemio, es crear conciencia en la ciudadanía sobre la importancia de la fauna silvestre y que su comercialización se constituye en un delito.
Además de este mensaje que se busca mandar a los viajeros, en la terminal se empezó con un control riguroso del equipaje de los usuarios; se busca evitar el traslado de animales protegidos o sus derivados.
“Desde la Terminal de Buses no pueden viajar animales protegidos, asimismo, partes de animales. Un ejemplo, si están vendiendo carteras de cuero de caimán no lo vamos a permitir; ya hemos hecho una capacitación a todos nuestros trabajadores para que empiecen a controlar. La Policía también se está sumando a esta campaña”, dijo Gemio a La Razón
El funcionario añadió que los controles serán estrictos. No se permitirá el traslado de animales de fauna silvestre en los buses, aunque aquello cause molestia de algunas personas.
Las medidas asumidas y la intensidad de las lluvias colaboraron en mejorar el panorama preocupante de principios de año.
Las reservas de agua en las represas superan el 70%. Foto: Archivo La Razón.
La Paz / 1 de marzo de 2023 / 19:28
Las lluvias y acciones preventivas funcionaron. La capacidad de almacenamiento de agua en La Paz llegó al 73%, lo cual garantiza la dotación para este año.
El gerente interventor de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS), Bladimir Iraizos, explicó a La Razón que este logro es gracias a las precipitaciones, los trabajos de aducción y habilitación de canales de agua que llegan a las principales represas que alimentan al municipio de La Paz.
“En la actualidad estamos con 42 millones de metros cúbicos, haciendo 73% de nuestra máxima capacidad en nuestras 10 represas”, dijo el interventor a este medio.
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A principios de esta gestión existió preocupación, pues las lluvias no eran de la intensidad esperada y eso generaba problemas en las reservas. Fue entonces que se determinaron medidas para precautelar que no exista desabastecimiento.
“Hemos puesto el bombeo de Pongo, habilitamos el canal de Estrellani, pusimos una aducción del rio Unduavi y otra de Palcoma; en total estamos teniendo un flujo de 800 litros por segundo. Eso nos ha permitido llenar a la brevedad posible la represa de Estrellani y esa la hemos traspasado; ya está rebalsando la represa de Incachaca”, puntualizó Iraizos.
El volumen de agua almacenada en las represas garantiza el suministro durante esta gestión, no obstante, esto no debe significar un uso desmedido y confiado, la gente debe hacer buen uso del líquido y evitar su derroche.
“Estamos habilitando el proyecto multipropósito con una aducción de 4,5 millones de metros cúbicos. Con esto más estamos llegando alrededor de 48 millones de metros cúbicos con lo que pretendemos satisfacer la necesidad de la gestión 2023”.
Este año, el personal de EPSAS trabajará en el cambio de tuberías que datan de hace varias décadas y que en muchos casos son causantes de filtraciones; para tal efecto, en la ciudad de La Paz se destinará Bs 10 millones; en El Alto el presupuesto es de Bs 8 millones.
El suministro de agua para El Alto también está garantizado. Iraizos indicó que están en curso trabajos de perforación de pozos y se cuenta con almacenamiento en dos represas.
“En El Alto estamos en la actualidad con tres pozos de perforación, pretendemos perforar cinco pozos más con un costo de 9 millones de bolivianos, un tendido de tubería para poder fortalecer la planta de Tilata”.
El Alto tiene el 35% de agua potable proveniente de pozos y el restante 65% es suministrado desde las represas de Milluni y Tuni Condoriri; en ese contexto, el líquido vital está garantizado para los vecinos de este municipio, que cuenta a la fecha con más de 1.000 urbanizaciones en sus 14 distritos.
Durante las primeras semanas de este año los volúmenes de almacenamiento de agua habían descendido a menos del 50%. Afortunadamente las lluvias aumentaron su intensidad y las medidas fueron oportunas.
Para prevenir nuevos problemas, a partir del 1 de marzo EPSAS inició con una campaña de cambio de categoría para edificios que están en construcción y donde se gastan miles de litros de agua potable.
La institución desplegará cuadrillas a todos los barrios de La Paz y El Alto para verificar el cumplimiento de categoría; dado que muchos propietarios pagan por el servicio de solidario y su consumo es elevado. Asimismo, continuarán con operativos en lavaderos de autos y piscinas.
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