Cuando un niño pequeño aprende a ir al baño, la alegría es infinita. Nos sentimos orgullosos como papás y mamás de nuestro retoño. Toca correr bastante porque cuando dicen que tienen deseos de ir al baño, debemos ir de inmediato porque ellos no pueden esperar como los adultos. Pero todas las etapas del proceso, las emociones y los retos para el ‘toddler’ y sus padres quedan presentes en los recuerdos de familia porque dejar los pañales es todo un hito.
Después de meses sin pañales, puede que ocurran ciertos accidentes y mojan su ropa de forma esporádica o recurrente, a esto se le llama enuresis infantil, que puede ser diurna o nocturna y consiste en la emisión involuntaria de orina. Según la Academia Americana de Pediatría, esto les ocurre a unos 5 millones de niños en Estados Unidos, ellos se desarrollan a su propio ritmo y la mayoría aprenden a ir al baño entre los 2 y 4 años de edad, pero algunos no permanecen secos durante toda la noche. A los 5 años de edad el 20% de los niños puede mojar su cama y dicha situación podría ocurrir con chicos de hasta 10 años de edad.
¿Cuáles serían las razones por las que un ‘toddler’ entrenado para ir al baño le pueda pasar esto? Es importante que nos fijemos bien cuáles son las causas. La enuresis es común y hasta podría decirse que hace parte del desarrollo normal y puede darse de manera aislada y temporal. Pero también podría estar ligado al estrés emocional por la llegada de un nuevo hermanito, una mudanza, la entrada al preescolar, la separación de los padres, problemas médicos como anomalías en las vías urinarias o infecciones.
La enuresis diurna está más ligada a la urgencia urinaria, es menos común que la enuresis nocturna y solo el 25% de los niños que se orinan durante la noche también les ocurre en el día. Aunque no lo parezca, también pueden volver a mojar su ropa por situaciones ligadas a la emoción de un juego y no quieren desconcentrarse, están jugando con sus amigos e ir al baño a hacer “pipí” no es tan interesante o están viendo una serie en la televisión y no quieren perderse ni un segundo del programa. En fin, parece ser que están más preocupados por sus intereses, por lo que les llena y emociona en el momento, que por moverse a hacer esa tarea.
Puede ser un poco frustrante, te pones a pensar y a reflexionar en lo que está sucediendo y a preguntar a los padres de sus amiguitos y al poco tiempo te das cuenta que definitivamente tu peque no es el único. Si le ocurre a tu hijo, respira profundo, se amable y ayúdalo, habla con tranquilidad y dile que debe estar más pendiente la próxima vez, que puede hacerlo, que ya es grande pero que lo vas a ayudar y que no hay problema. Si descubres que ya es un problema médico o de estrés, entonces dile que vas a buscar ayuda para que juntos los superen.
Es fácil pegar un grito e irse corriendo y con apuros al baño para tratar de solucionar el problema, sobre todo si no estás en casa, pero la mejor forma es hablar suave y tratar de cubrir el accidente sin hacer sentir a los pequeños avergonzados.
¿Cómo ayudar a mi peque para que no moje su ropa en el día?
Son etapas y situaciones que aparentan ser un tanto aburridas y difíciles, pero el tiempo se pasa volando y todo se resuelve cuando menos lo esperes.